Vidrio templado vs vidrio laminado
En arquitectura interior y diseño de espacios, el vidrio es un material clave por su capacidad de aportar luminosidad, amplitud visual y un estilo contemporáneo. Sin embargo, no todos los sistemas utilizan el mismo tipo de vidrio. Empresas especializadas como LunadecPerú trabajan con distintos tipos de soluciones en vidrio, permitiendo elegir la opción más adecuada según las necesidades de cada proyecto arquitectónico.
Vidrio templado: resistencia para uso cotidiano
El vidrio templado es un vidrio de seguridad obtenido mediante un proceso de choque térmico controlado que incrementa significativamente su resistencia mecánica frente a impactos y cambios de temperatura.
En caso de rotura, el vidrio se fragmenta en pequeñas piezas menos cortantes, lo que reduce el riesgo de accidentes.
Por sus características, es ampliamente utilizado en aplicaciones interiores como: Mamparas de ducha
Vidrio laminado: seguridad y contención
El vidrio laminado está compuesto por dos o más hojas de vidrio unidas mediante una lámina intermedia de seguridad. Esta capa permite que, en caso de rotura, los fragmentos queden adheridos a la lámina, evitando su desprendimiento.
Debido a esta característica, se utiliza principalmente en sistemas donde se requiere mayor protección o cerramientos hacia el exterior, por ejemplo: Mamparas o cerramientos corredizos serie 80-62
La elección entre vidrio templado o vidrio laminado depende del tipo de sistema, la función del espacio y el nivel de seguridad requerido. En aplicaciones como mamparas de ducha y elementos decorativos interiores, el vidrio templado ofrece resistencia y estética. En cambio, para ventanas y cerramientos con perfilería de aluminio, el vidrio laminado aporta mayor seguridad y estabilidad.
Comprender estas diferencias permite desarrollar soluciones en vidrio más seguras, funcionales y adecuadas para cada proyecto arquitectónico.
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Fuente: DOSSIER